Publicidad:
Terra
La Coctelera

Un par ojos abiertos mirando desde ventana iluminados

Un par de ojos abiertos, mirando desde la ventana, iluminados con la alegría de la naciente mañana.
Una rosa en la puerta de la entrada, y una carta que la acompaña...

. . ."Hoy comienzo lo que será una serie de cartas, cartas donde hablaré de ti, de mi, de nosotros, de lo que he ocultado, de lo que nunca quisiste escuchar, de lo que no me permitiste expresar...
Todo este tiempo he pasado mi vida pensando solo en ti; he caminado cada noche frente a tu casa esperando ver la luz apagada, pensando que estas ya acostada, me siento a contemplar tu ventana, a imaginar que de mi cuerpo yaces abrazada, y tu respiracion cayendo en mi almohada, mi mano acariciando tu cabeza, mientras saboreando aun tu boca contemplo la noche callada.
Los ruidos de la ciudad, me regresan al mundo real, envío un beso desde la acera y me marcho a mi hogar, llegó y escribo otra vez para ti, escribo a tu mirada, escribo a tu belleza, a tu elegancia, y otra vez me sorprende la mañana, los versos termino, en la cama me tiro, duermo un poco y en mis sueños te miro.
Siempre es lo mismo, siempre te pienso, te extraño, te admiro; por eso hoy escribo esta carta, la primera de muchas que hablaran de este sentimiento que llevo dentro, que nació sin motivos, que creció con el tiempo, que me esta matando de a poco"
...

Tomó el sobre, tomó la rosa y la carta, los llevo adentro y siguió como si nada pasara...

¿acaso es amor?

Fue la pasada noche cuando por primera vez sus ojos vi, en aquel bar, tan lleno de extraños y al mismo tiempo tan comun en mi vida; la melancolia llenaba otra vez mi copa y la cerveza llenaba otra, no acostumbro beber otra cosa que no sea vino tinto, pero en esa extraña ocasion bebí cerveza con un par de extraños que brindaban conmigo en la misma mesa, cuando sin darme cuenta él llegó, su voz, su mirada, todo él me cautivó... Quizás fuese el alcohol en mis venas, o quizás la señal de que ahora si era amor, lo que sentí cuando en sus ojos me vi refleda, las piernas me temblaron como a una colegiala cuando me habló, y la vz se me desvaneció cuando intenté articular palabra, un tequila fue el que ayudó a comenzar la charla y hablamos un par de cosas, y reimos de muchas otras, al final un beso de mi boca en la suya se quedó, y con sus brazos cubriendo mi cuerpo permancí por un tiempo, hasta que llego el momento de decir adios...

un lugar mas

solo un lugar mas para publicar las letras que dicta mi alma...